Archive for 5 noviembre 2011

IRENE GRUSS

Gruss

                                                                                            En la presentación de su libro “La Pared”

11.9.11. Encuentro uno. Charla con una poeta de Buenos Aires. Escaleras, mate, abrazos, fresias. Gracias CILC.

EN TORNO A LA LECTURA

En cualquier género es importantísima la escritura de las mujeres. Yo empecé desde Austen a Woolf , Elizabeth Brown, Alfonsina…si no arrancas con Alfonsina, Delmira Agustini, Gabriela Mistral…son la base para saber cómo escribe una. También tenés que leer sobre todo a tus pares. Vos pensá que las baladas de Tom Waits, la gran mayoría las hace la mujer, son extraordinarias…tenés cantantes brasileñas con unas letras que son una maravilla, sin contar Violeta Parra y toda esa gente.

Una vez me ofrecieron hacer una antología de poetas mujeres. Tenía muy claro que ideológicamente no lo hubiese hecho por las mías porque a mí no me interesa sectorizar, no? Pero era un trabajo y dije: quiero que haya mucha gente de las provincias y mostrar lo bien que se escribe en las provincias; convengamos que me dieron una libertad de acción media pero logré poner voces que es el día de hoy que nadie, casi nadie conoce…y se me fueron nombres por el tema del espacio y qué se yo, me quedó bastante renga pero para mí fue un trabajo maravilloso porque yo había leído a Inés Araoz de Tucumán y a otras pocas pero a muchísimas otras ni las había visto ni nada y empezás a comunicarte, se armó una cadena preciosa. Con esto voy al desconocimiento que hay y la falta de lectura que hay en general pero específicamente hablando de mujeres…son ninguneadas o autoninguneadas…

-..en general, las antologías tienen más presencia masculina…

Ya no, porque ya se avivaron, se dieron cuenta de que somos mercado, una antología de mujeres es guita, quedan bien (cómo con cualquier minoría) y ahora empiezan a brotar viste…antologías de mujeres por todos lados, discos, videos..

-¿En tus lecturas vos notaste alguna particularidad o rasgo propio de las mujeres?

Sí. Hay un rasgo común que nace a partir de los años setenta o sea la gente que comienza a publicar en los ochenta, y es la poesía que toma al trabajo como tema, la intimidad ya no como una mirada instrospectiva de solamente el YO sensible, el Yo lírico no? sino dónde se transmite la realidad de esa mujer hablando de la tarea doméstica, por ejemplo.  El cansancio, la mirada de lo que te pasa cuando trabajas, esa mirada hacia el otro, el entorno, eso es fascinante. Es algo que las mujeres todavía no lo escriben mucho, cosa que el varón sí (tampoco para tanto no?) pero salir de una intimidad que es el adentro “mirá cómo sufro” “mirá cómo amo” “mirá cómo pienso el mundo” y nada más…lo he notado.

Hay que conseguir hablar de lo que nos pasa pero teniendo en cuenta que lo que uno hace es un objeto estético. Porque cuando hablamos de poesía social,  no vamos a hacer el panfleto que ya hemos leído en los sesenta que a veces es ominoso, detestable. Para eso anda a militar.

Otra de las cosas que noté en las norteamericanas fue el tema del feminismo (ortodoxo,claro). También la escritura de chicas homosexuales, así como la de chicos homosexuales no? que no es lo mismo lo que escribe Oscar Wilde que lo que escribe Osvaldo Bossi hoy en día no? Hay una actitud que no pasa por el querer escandalizar ya…

Pero sea cómo sea, a mí me tiene que conmover un poema.

STAND UP

A  lo que me aboqué bastante, es al tema de la mujer como víctima y a la auto compasión. Es algo de lo que puedo hablarles bastante. En mi libro “El mundo incompleto”, trabajé mucho el tema, contra la mujer que se siente víctima porque no puede salir, porque el hombre la golpea o la viola…que es la actitud de esa mujer que a mí me llegó a crispar, el lloriqueo, incluso las que sufren de amor…esa cosa de estancarse; escribo porque soy fea, no sirvo porque soy fea;… libros que he leído dónde se instala esa actitud: Cumbres borrascosas, Orgullo y prejuicio…la que en el siglo XXI todavía sigue con ése cuento es porque es una necia o porque no leyó.

-¿Y la presencia del cuerpo?

Se cree que aparece en los setenta pero aparece muchísimo antes. Sabes quién empieza a plantar el cuerpo en la escritura? La madre de Mary Shelley (una buena hdp) instala un cuerpo de mujer…y cuando  su hija escribe Frankenstein, ¿ vos te crees que está hablando de un monstruo?…leanlo bien.

Vos fijáte que lo que hace Agustini es totalmente metafórico…con los lirios, los gladiolos, igual que Marosa: no te menciona el “clítoris” ni ahí, no? Mientras que algunas yanquis ponen directamente la palabra “concha” como si fuese lo más natural del mundo. A mí me costó sangre, sudor y lágrimas…tuve que tirar el contestador automático por poner la palabra “vagina”, por las llamadas porno de algunos pelotudos que eran poetas además…

Esthela Figueroa, Susana Arevalo, hay muchas poetas que encaran el cuerpo en la escritura, pero yo creo que todavía hay mucho pudor, pero porque lo debe haber también en la cama.

TODO ES FICCIÓN

“Hazlo ahora, sirena,
ahora que la prudencia,
como la noche, llama a víspera,
ahora que la luna, cantante muda,
no te ve ni te altera,
ahora, canta,
sin añorar la muerte y la vida”.

“A mí me encanta Madame Bovary, entro como por un tubo porque esa mina es una tarada total, una insatisfecha con unos delirios de grandeza en una provincia, en un pueblo de mierda y vos entrás y te va llevando no? Los diálogos que tiene con los amantes… y cuando vas a las cartas que escribía Flaubert mientras escribía la novela es fascinante porque él dice “estoy escribiendo sobre dos tarados”… a mí me fascina la ficción, me gusta inventar o el imperativo hace esto o haz lo otro  me sirve para inventar, me saca de mí”

“La lectura lineal es pavorosa, es algo que pasa también con la escritura de la mujer, a ningún varón le van a decir: ¿a vos te pasó? En general se dice ¡qué imaginación que tiene! Pero con las mujeres sí, hay como una necesidad de pegotear la vida y la obra que es pavorosa. Por ejemplo el tema de lo doméstico, yo escribí sobre eso pero no me dediqué toda la vida a lavar pañales, lo hice porque en ese momento por ahí quería hacer poesía con eso.”

“Con el YO puedo ser Graciela Alfano o Simone de Beauvoir… el yo personal lo guardo para poemas muy especiales, es raro que iguale el yo con lo que dice el poema, me da mucho pudor, tengo que dibujarme mucho viste, así como me escracho, hay cosas biográficas muy íntimas de las que se van a enterar si son brujos…traslado las cosas de otra manera, te puedo hablar de Shakespeare…lo de la intertextualidad es porque afano, claro, yo me anclo mucho en cosas que leo…

”“Sobre todo en el libro El mundo incompleto y en el poema, yo hablo de esa necesidad que tienen algunos (yo particularmente, sobre todo en esa época), de la completud, hay cierta insatisfacción, cierta carencia que te llama a llenarte, con el morfi, el amor , la religión…

-el arte…

el arte no, no te completa nada…; a mí me pasaba eso, yo idealizaba tanto todo y absolutizaba tanto que nada era dialéctico, era todo o nada, blanco o negro, Stalin o el capitalismo… (gracias a Dios tengo una formación dialéctica… a mí si algo me gusta en la escritura es el contraste (aún en esa época) como querer incidir en esa forma de vivir las cosas donde tengo que completarme porque si no no soy, y no convivir con lo que hay, con lo que está … eso viene de una carencia afectiva que no te deja aceptar las cosas como son, me quedo con Clarice Lispector con lo que yo escribo no, o sea los modelos, los mandatos, la completud…”

“Escribir sobre el dolor no lo contagia. A mí me gratifica leer a gente que dice que sufre en el poema, yo me acuerdo de Olga Orozco en persona… la tipa te hablaba de su sufrimiento y qué se yo mientras freía un filet de merluza y te cagabas de la risa con ella…para mí leer los poemas más terribles de Pizarnik es un placer o leer a Conrad, es tremendo pero me hace bien… para eso está el arte”

Luego de la charla, Irene nos leyó lo que en ese momento era el esbozo de su último libro:

1.

Le hablo a la pared.

Hay quien escribe poemas

en un muro y luego se despide, tira

la carbonilla a un lado.

Lo mío es hablarle siempre a la pared,

antes de que la derrumbe un fuego

o el tiempo simple.

 

Ah, ilusa,

empecinada en atender lo que calla,

lo que dice.

7.

Vidrios empañados: si fueran la pared

hasta esa poca humedad sería

rechazada; el agua es débil,

se resbala.

 

Impenetrable y a veces

mortal, como cal viva

que quema los cuerpos, cenizas quedan

de un líquido temblar,

si me le acerco.

 

La cal es otro No de la pared,

llanto, lluvia

o simplemente sangre

quedan como manchas, graffiti,

nada que no salga

mañana o pasado

mañana…

 

 

 

Ejercico de años contra el muro para destrabar los huesos del pensamiento patriarcal, si el río está podrido seamos lluvia y con los pies hagamos la grieta.

NOSOTRASBlog dedicado a la literatura escrita por mujeres y a sus reflexiones sobre el acto de escribir, soñar, barricar, transgredir, educar, amar, sentir, volar, amparar…